¿Quieres convertirte en copywriter y vivir de lo que escribes?

Entonces, echa un vistazo a las historias y testimonios de los antiguos alumnos del curso.

Probablemente estarás dudando si este método es o no para ti. Para ayudarte con esta decisión, he recopilado varias de las historias de los alumnos de Adopta un copywriter. Quiero que sepas, a través de sus palabras, qué es lo que te vas a encontrar dentro del curso.

Todos los testimonios y vídeos están publicados de forma íntegra. No hay ningún tipo de cambios en sus palabras.

Patricia Suárez - www.patriciasuarez.com

He hecho varias formaciones de pago en todo este tiempo, pero sin duda, la de  Javi ha sido la que más rentable a todos los niveles. 

Además de aprender MUCHO de copy (porque Javi es realmente generoso con su conocimiento) he aprendido aún más a trabajar en internet, a sentirme realmente un trabajador freelance, a gestionar mi tiempo correctamente y a disfrutar, por fin, con mi trabajo.

Este curso es el mejor regalo que me he hecho. Me ha permitido crecer como profesional, confiar en mis recursos, ofertar mi trabajo con seguridad y vivir escribiendo, desde casa.

Ricardo Botín - ricardobotin.com

Llevaba tiempo dedicándome a trabajar como redactor freelance, pero de un modo bastante autodidacta e intuitivo. Gracias a Adopta un Copywriter he conseguido estructurar mejor los procesos y flujos de trabajo con clientes y he aprendido técnicas muy interesantes de copywriting. 

Si tengo que destacar algo me quedaría con todo el bloque de copywriting, en el que he aprendido en profundidad cómo hacer mejores páginas de ventas. Otro de los temas que más me han gustado del curso es el de la productividad personal. Gracias al mismo, he aprendido a hacer más rentable mi tiempo y a que mis relaciones con los clientes sean más fluidas.

maite martin

Maite Martín - www.maitemartincopy.com

Lo más importante que me llevo del curso es la metodología de trabajo, desde cómo buscar clientes hasta entregar el trabajo y recoger testimonios.

Ahora tengo un mapa detallado para poder montar un negocio que me sirva para vivir de escribir.

Y, por supuesto, un grupo de colegas con el que contar cuando tengo una duda o cuando quiero estrangular a alguien y necesito que alguien comprenda lo que siento.

Había leído tanto, de aquí y de allá, que sabía mucho sin saber. Necesitaba a alguien que pusiera un orden y me diera unas pautas.

Puedo leer mil libros o usar otras fórmulas, pero lo importante lo domino. Para aprender lo que he aprendido contigo en 3 meses tendría que haber leído un montón de libros en inglés y gastarme un dineral en cursos de copys americanos.  

Con el curso siento que tengo a mi disposición una especie de enciclopedia del copywriting que puedo consultar siempre que quiera. Y además se actualiza, porque he visto como de la primera a la segunda edición hubo cambios.

Francis Suárez - Copywriter en Olsana Mind

Tengo mayor libertad a la hora de centrarme en un cliente. Antes no tenía claro mi cliente ideal y ahora, tras aprender copywriting y a través del propio curso.

Es fácil amortizar el dinero porque mínimo un cliente a lo largo del curso vas a conseguir.

Enrique Gómez - www.copyparafunnels.com

Este curso tiene algo que no tienen otros cursos: te explica la profesión en sí.

No es teórico, aquí te enseñan cómo gestionar clientes, tiempo y mil cosas que necesita saber cualquier persona que empieza de cero.

En el mundo freelance, que trabajamos desde casa, tener esa comunidad que te ayuda y te da soporte... es vital.

Ahora puedo decir que soy copy y estoy convencida de que sí, se puede vivir de escribir. Si este es el objetivo que quieres conseguir, no te lo pienses y entra en Adopta un copywriter.

Nuria González - www.nurialacorrectora.com

Vas a encontrar compañeros extraordinarios, grandes profesionales y personas, en los que te podrás apoyar cuando lo necesites.

Antes de que se cumpliera el segundo mes del curso yo ya estaba trabajando con clientes reales entregando un trabajo de verdadera calidad.

Tenía claro que quería dedicarme al copy, pero no sabía cómo dar el salto profesional.

El curso me ha cambiado radicalmente. Pasé de no saber por dónde tirar ni saber qué estaba haciendo a trabajar con normalidad, gestionar clientes y vivir de esto.

Carlos Martínez - www.fullstackmarketer.net

Me faltaba dar un pasito y con Javi he aprendido a profesionalizar la actividad, conseguir un método y un sistema para hacer copywriting que funciona.

Hay muchos cursos que pasan sin pena ni gloria y en este curso, gracias a la comunidad y apoyo, eso no pasa.

Virginia Olmo 

Me he demostrado que puedo vivir de escribir, tengo varios trabajos y he conseguido ganar una de las prácticas del curso.

La formación es buenísima, pero la comunidad de Slack es fantástica. Un grupo de gente que te respalda y te da confianza.

Joan Marco - www.joanmarco.com

Antes de hacer el curso ganaba mucho menos con mis clientes, no tenía confianza en lo que hacía ni tenía marca personal.

Entré, descubrí qué quería hacer de mayor, pude subir los precios y gano aproximadamente 7 veces más de lo que ganaba antes.

Cova Díaz - www.covadiaz.com

Además de enseñarte técnicas de copywriting y redacción, Javi te muestra cómo gestionar un negocio de redacción (gestionar clientes, métodos para definir servicios, tarifas, networking...).

Es todo información práctica para llevar tu negocio y vivir de la escritura.

Este curso es ideal si estás en cualquiera de estas situaciones:

Soy Redactor
Joan Marco - www.joanmarco.com

"Esto no es solo un curso, es una hoja de ruta y una caja de herramientas infalible para trabajar desde casa, cobrar lo que te mereces por tu trabajo e irte a dormir más contento cada día"

En 2014 decidí dejar mi profesión para ganar dinero por Internet. Trabajar desde casa haciendo algo que me gustaba no tenía precio.

Por aquel entonces no tenía conocimiento alguno de lo complicado que era para alguien sin formación en el marketing online sacarse un sueldo al que considerar digno, pero bueno, empecé bajándome los pantalones con los precios haciendo redacción.

Cuando comprendí que si no espabilaba no podría ganar un poquito más, me hice el curso de SEO de la Fundación UNED. Mi primer curso. Ya era un redactor SEO, y lo seguí siendo durante los dos años siguientes. Los clientes mejoraban, los precios iban en aumento… Pero esa idea de curro ideal seguía algo alejada.

2016 y los inicios de 2017 fueron un año y pico de desgaste. Me veía cada vez más polivalente en la redacción SEO, pero la sensación general era la de trabajar mucho para ganar poco. Mi circunstancia personal, además, era que vivía (y vivo) en Barcelona, una ciudad en la que vivir cuesta el doble que en la mía. Cosas del amor.

En marzo me planteé: o me busco un curro fijo o hago algo que me permita acercarme un poco más al sueño inicial. No quería abandonar, pero me encontraba en ninguna parte: ni redactor con una web muy bien posicionada, ni consultor SEO, ni community manager… Lo era todo y no era nada a la vez.

El término “copywriting” lo empecé a ver por las redes sociales y pensé que hacía referencia a la redacción de contenidos. Que era una forma más moderna y anglosajona de llamarlo. Entonces investigando un poco llegué a leer a copys como Rosa, Maïder o Javi. Javi tenía las tarifas publicadas en su web y me dije que él sí que había llegado al lugar donde me gustaría estar en algún momento.

Ese fue el momento en que supe que algo tenía que hacer. Probar o morir. Tenía poco dinero (¡hola, autónomos!) pero cuando Javi se puso en contacto conmigo para decirme que iba a empezar una cosa llamada “Adopta un copywriter” puse un voto de confianza en él y accedí.

Me costó alguna que otra discusión con la almohada. El hecho de poder pagar a plazos y que antes de terminar el curso de tres meses ya se suponía que podrías salir con clientes me convencieron.

Aunque bueno, a decir verdad, el que me convenció del todo fue Javi cuando me llamó para hablarme del curso.

Me cuesta mucho invertir en formación. Soy muy desconfiado porque pienso que de los 1.000 que hay, solo hay 10 o 15 que saben de verdad. Aquí dudé; dudé mucho, pero como me lo podía al cabo de un mes (una tercera parte del curso) me lancé a la piscina.

Ahora, unos meses después, lo que he descubierto o encontrado con más valor del curso, sin duda alguna, es lo siguiente:

  • Ya sé lo que quiero ser de mayor. Ya no tengo dudas y no he tenido problemas al enfocar mi nueva web.
  • He aprendido las diferencias entre el copywriting y la redacción. No tienen nada que ver y el saberlo me ha ayudado mucho con los clientes.
  • He conocido e intimado con un grupo de personas llamado a ser un referente en el sector durante los próximos años. A día de hoy me voy de cervezas con algunas de ellas. La plataforma del curso sigue activa, por lo que sigo formando parte de la comunidad de Adopta un copywriter.
  • He hablado cara a cara y sin pelos en la lengua con una de esas 10 o 15 personas que te decía que te pueden aportar cosas. A día de hoy seguimos hablando.
  • Aprender copywriting me ha ayudado a ser un mejor redactor SEO al conocer un poquito más las necesidades y posibilidades de los negocios para los que escribo.

En definitiva: la inversión ha merecido la pena. No solo me ha enseñado copywriting, sino que ahora tengo claro qué es lo que hay y el camino que debo tomar.

Esto no es solo un curso, es una hoja de ruta y una caja de herramientas infalible para seguir tu camino… Y acercarte más que nunca a la idea inicial: trabajar desde casa, cobrar lo que te mereces por tu trabajo e irte a dormir más contento cada día.

Soy Periodista
Cova Díaz - www.covadiaz.com

"Pasé de escribir de todo y tener varios clientes que me pagaban poco, a especializarme  en un sector y tener clientes de calidad que no dudan en pagarme lo que pido"

Lo recuerdo como si fuese hoy.

Cuando me planteé en convertirme en redactora web, entré en un foro y me puse a ver distintos hilos para ver cuánto se pagaba por un artículo.

De media era unos 30 céntimos por 100 palabras.

Aquello me dejó helada.

Esas tarifas eran... ¿miserables? De hecho, haciendo números me di cuenta de que aunque escribiese como un robot sería imposible alcanzar un sueldo mínimo.

De nuevo me volvía a ocurrir lo mismo.

Y digo de nuevo, porque por segunda vez veía que el vivir de escribir era una auténtica utopía.

Estudié Periodismo porque de aquella veía que era la mejor manera de conseguir un trabajo que tuviese relación con la escritura. Yo tenía claro que escribir era lo que me hacía feliz, así que no tuve muchas dudas.

Me licencié en el 2005 y en el 2007 entré a trabajar por primera vez sin ser una becaria. Menciono esto para que veas que te hablo de una época en la que la crisis todavía no había llegado.

Mi trabajo era en una televisión local como periodista de informativos (a los que ves por la calle con la alcachofa preguntando a la gente).

Como era la nueva me tocaba cubrir los fines de semana. Trabajaba de miércoles a domingo a jornada completa y lo que cobraba no llegaba al Sueldo Mínimo Interprofesional (de aquella, unos 600€).

Pero no pienses que cobraba eso por ser la nueva.

Salvo los redactores jefe y otros cargos intermedios, todos los periodistas cobrábamos igual.

De hecho, de periodista de informativos pasé a tener una sección en un programa de actualidad que se hacía en directo. Tenía que hacer un pequeño reportaje de un tema de actualidad y salía cada noche a presentarlo.

En aquella época pasé a trabajar unas 13 ó 14 horas diarias. ¿Hubo aumento? Por supuesto que no.

Aquella experiencia me dejó muy marcada. Al principio no me importaba cobrar poco, todo valía con tal de coger experiencia. Lo típico, ¿no?

Lo preocupante era ver como muchos periodistas (de todos los medios en general) y con años de experiencia cobraban unos 1.000€.

La época en la televisión acabó por motivos que ahora no vienen a cuento, pero una cosa se me metió en la cabeza de aquella experiencia: no quería malvenderme.

Por eso, cuando años después vi lo que cobraba un redactor por Internet se me vino el mundo abajo.

¿Qué demonios le ocurría al mundo? ¿Nadie valoraba la escritura?

Por suerte, al poco tiempo Internet me llevó hasta Javi.

Él fue el que me explicó que aquello que había visto en los foros solo era una parte de lo que componía el mundo de la redacción y el copywriting.

Aquellas personas no tenían una marca personal, ni habían creado un negocio que les permitiese ganar más clientes y subir las tarifas.

Había esperanza, se podía vivir de escribir...

Pero desde luego no iba a ser sencillo.

Además de reciclarme y aprender a escribir para Internet (no se escribe igual que en Periodismo), me partía los cuernos intentando gestionar los pocos clientes que tenía.

Entré en una etapa de burnout total en la que muchos días trabajaba 16 horas diarias. Había conseguido vivir de escribir, pero estaba completamente esclavizada. Aquello tampoco era viable.

Por eso cuando Javi me dijo que iba a abrir una escuela para aprender a gestionar un negocio de copywriting y redacción no me lo pensé.

Necesitaba que alguien me marcase el camino a seguir porque veía que perdía el foco entre todas las cosas que supuestamente tenía que hacer. Hacía mucho, pero nunca avanzaba.

¿Qué aprendí en Adopta un Copywriter?

  • La hoja de ruta que debía seguir para crear un negocio sólido para no ir apagando fuegos cada poco
  • Las tarifas que debía cobrar.
  • Cómo gestionar un cliente desde el principio hasta el final (con prácticas reales pagadas).
  • Conceptos de productividad para rentabilizar más mi tiempo.

Después del curso pasé de escribir de todo y tener varios clientes que me pagaban poco, a especializarme  en un sector y tener clientes de calidad que no dudan en pagarme lo que pido.

Mi marca personal ha crecido y cada semana me llegan una o dos peticiones de presupuesto.

No solo he conseguido vivir de escribir, sino que ahora tengo las bases de un negocio solido que puedo hacer crecer.

Soy Copywriter
Ana Mayor - www.palabradearana.com

"Adopta un copywriter es el curso que más me ha ayudado desde que empecé mi vida freelance"

Definitivamente ha sido un antes y un después. Y eso que leí con escepticismo los testimonios de los anteriores alumnos. ¡Bah! Otro curso que promete que en 2 meses te convertirás en otra persona. Confieso que no me lo creí. Pero me tuve que tragar mis palabras o, mejor dicho, mis pensamientos.

Adopta un Copywriter es el curso que más me ha ayudado desde que empecé mi vida freelance. Tal vez tenga que ver con que yo sentía que el coywriting era mi camino, tal vez porque llegó en el momento justo de maduración de mi proyecto. No lo sé. Lo que sí sé es que ha transformado mi vida y no es una exageración.

Antes de que este curso cayera por casualidad en mis manos me había propuesto empaparme a fondo de copywriting. Fue mi propósito de año nuevo.

“Este año te vas a convertir en la copywriter que no te crees”, escribí en mi cuaderno de notas.

Ese era uno de mis problemas, la inseguridad que sentía hacia esta profesión que, lo confieso, desconocía un poco. Porque una cosa es que tengas las habilidades o cualidades necesarias para desarrollarla y otra que tengas los conocimientos necesarios para hacerlo.

Tal vez soy muy exigente, pero a mí me gusta saber lo que hago y tener una base firme sobre la que apoyarme. Y antes del curso me veía naufragando en mares de blogs, posts y libros que hablaban sobre copy o redacción persuasiva. Pero, en el fondo, no me sentía preparada.

Cuando empezó el curso, me enganchó en pocos días. El contenido era tan atractivo, la forma de explicarlo Javi en los vídeos tan amena y, sobre todo, era una formación tan práctica que a las pocas semanas empecé a ver resultados. Sin exagerar. Pude empezar a aplicar lo que aprendía en los trabajos de mis clientes. Empecé a sentir que había tomado una buena decisión y que la inversión estaba mereciendo la pena.

Además, Javi sabe motivar y nos empujó a todos a superarnos. Nos sacudió los miedos y nos animó a seguir dando pasos en nuestro desarrollo de negocio: probar estrategias nuevas, lanzarnos a buscar clientes, enviar candidaturas a ofertas de trabajo… Más que copywriter diría que Javi es un copy-coach.

Empezamos a entregar prácticas y a recibir correcciones. Mi sorpresa fue comprobar que Javi aplaudió uno de mis primeros ejercicios. ¡Wow! Estaba bien desarrollado y Javi veía cualidades en mí como copywriter. A partir de ahí, aunque todavía sintiéndome un poco torpe, empecé a ganar seguridad porque tenía a mi alcance las herramientas necesarias para mejorar mi escritura.

Entonces llegaron las prácticas con clientes reales en las que participábamos todos los alumnos. Yo me animé a hacerlas, aunque no eran obligatorias, porque mi objetivo no era ganarlas sino practicar y ganar experiencia en diferentes tipos de trabajo: página de ventas, email marketing… Y disfruté mucho los ejercicios. Tanto que gané dos de los cuatro a los que me presenté. Los clientes eligieron mis trabajos y eso sí que fue el respaldo definitivo que vino a reafirmar que he elegido bien esta profesión y que es lo que me hace vibrar.

Ahora tengo todo un reto por delante, que es consolidar mi negocio, moldearlo un poco más para acabar de atraer al público que busco y dejar muy satisfechos a mis clientes.

No sé cuánto me costará conseguirlo, pero lo que tengo claro es que Adopta un Copywriter ha sido como un sobre de levadura para mí. Me ha ayudado a terminar de despegar en este mundo de la persuasión, me ha dado las herramientas, la claridad y la seguridad que me faltaba. Ahora tengo referencias y sobre todo, la confirmación de que estoy en el lugar correcto.

Soy Community
Patricia Suárez - www.patriciasuarez.es

"He hecho varias formaciones de pago en todo este tiempo, pero sin duda, la de Javi es ha sido la más rentable a todos los niveles"

Creo que llevo toda mi vida académicamente predestinada a Javi Pastor :) Aunque le saque unos añitos y haya tenido que esperarle un poco, ha merecido la pena.

Cuando comencé la universidad (Javi estaría por el parvulario entonces), no tenía, ni por asomo, definida mi verdadera vocación. Y a pesar de ser de letras “de toda la vida” me matriculé en Empresariales. Como puedes imaginarte, todo lo que tenía de números en la carrera fue un horror.

Pero no todo fue tan malo: descubrí el marketing y eso ha condicionado el resto de mi vida.

Tanto, que estudié una segunda carrera específica y acabé incluso más encandilada por el marketing.  Aunque el marketing que yo estudié poco tiene que ver con el actual. De hecho, ni siquiera existía el copywriting (y Javi aún estaba embarcado en la ESO).

En esa época, internet ya empezaba a ser relevante, pero yo lo utilizaba prácticamente solo para ocio; jugaba al trivial tras esperar pacientemente a que mi modem se conectara, con mucho ruido y el correspondiente riesgo de que se cortase la conexión en cuanto entrase una llamada al fijo (te estás dando cuenta de que hablo de hace bastantes años ¿verdad?).

Las oportunidades de trabajo en el sector del marketing estaban en las grandes ciudades, y no era el sitio donde yo quería estar. Así que, al huir de Madrid, no me quedo otra que trabajar en administración y contabilidad durante varios años (de vuelta a los números que tanto odio, ¡ouch!).

Y llegó la dichosa crisis y también muchos cambios en mi vida personal; el principal de ellos fue ser madre. La combinación de ambos hechos complicó aún más el terreno profesional. De pronto me vi en casa, sin trabajo y con muchas, muchas ganas de hacer algo productivo (Javi ya estaba en la universidad, ¡yupi!).

Así fue como en 2008 abrí mi primer blog y mi tienda online, de un modo totalmente ingenuo y autodidacta. Ayudaba en la administración de un foro, creé una asociación con su blog correspondiente y todas sus páginas en Facebook…

Fue una época realmente fascinante, en la que aprendí muchísimo. Por supuesto, me hacía “mis números” (para eso tenía experiencia), pero pude volver al marketing.

Y  también lo escribía todo yo misma.

De esa experiencia me quedo con las amistades virtuales que hice (muchas de las cuales permanecen hoy en día en mi vida, a nivel personal y profesional) y con la idea de que, si no sabes, se aprende (y te adelanto que si no tienes tiempo de aprender, se subcontrata).

Después de cerrar la tienda por otra de esas vueltas de la vida, las necesidades económicas me apartaron cinco larguísimos años de todo lo que laboralmente me gustaba y me empujaron a uno de los peores trabajos que he hecho jamás ¡fui teleoperadora! (aquí Javi ya debía estar empezando a liarla en Internet, pero yo estaba atendiendo reclamaciones por teléfono…)

Pero, por supuesto, seguí conectada a internet, a los blogs, a los foros, a Facebook. Y comprobé, una vez más, que el marketing me seguía fascinando. Y más cuando tenía que ver con las palabras, como en los blogs y en las redes sociales.

Así que el paso lógico fue empezar a echar una mano a amigos y familiares, que comenzaban a ver que “hay que estar en internet”, pero este mundo no les gustaba en absoluto. Y como a  mí sí me gustaba, y “se te da bien”, empecé a hacer algo que he aprendido a no repetir: trabajar gratis.

Descubrí que lo que hacía tenía un nombre: era Community Manager.

Perdí mucho tiempo con cursos gratuitos, manuales vídeos y gurús que decían saber y enseñar y solo contaban más de lo mismo, dando vueltas a los mismos conceptos huecos.

Cuando comenzaron a aparecer clientes que sí pagaban, decidí focalizarme e intentar vivir de hacer algo que sí me gustaba realmente. Y la gran decisión fue invertir en formación. Centré mis estudios en el mundo de las Redes Sociales, por eso hice un curso de Facebook Ads con Maite López. Y fue ella quien me habló de Javi Pastor y de su curso de Adopta un Copywriter (¡no sé si le he dado las gracias a Maite!).

La emoción fue máxima. Había ahí un chiquillo (¡al fin nos encontramos!) diciéndome que se podía vivir escribiendo desde casa ¿Escribiendo? ¿Desde mi propia casa? Quería que fuera cierto, pero no me lo podía creer del todo. No quería entusiasmarme demasiado, de hecho tenía un plan B por si esto del copy no salía bien.

He hecho varias formaciones de pago en todo este tiempo, pero sin duda, la de  Javi ha sido la que más rentable a todos los niveles. Además de aprender MUCHO de copy (porque Javi es realmente generoso con su conocimiento) he aprendido aún más a trabajar en internet, a sentirme realmente un trabajador freelance, a gestionar mi tiempo correctamente y a disfrutar, por fin, con mi trabajo (no creo que haga falta decir que descarté el plan B… al mes de empezar el curso).

Este curso es el mejor regalo que me he hecho. Me ha permitido crecer como profesional, confiar en mis recursos, ofertar mi trabajo con seguridad y vivir escribiendo, desde casa. ¡Escribiendo, desde mi propia casa! Actualmente, y entre otros servicio, ofrezco packs de servicios de Community + Copywriter (gestiono sus redes sociales y escribo post para sus blogs), con una gran aceptación.

Mi primer cliente me contrató cuando llevaba mes y medio de curso, y actualmente seguimos colaborando. Y no dejan de llegar más.

Por eso ahora estoy segura de que estaba predestinada a hacer el curso de Javi: me ha ayudado a conseguir trabajar en lo que me gusta, estando segura de cómo hacerlo bien y queriendo seguir en ello. Este es mi camino y Javi es el mejor guía que podía haber elegido (por cierto… Gracias, Javi).

Quiero Reinventarme
Luciana Chippano - www.luchippano.com

"Al mes y medio de comenzar el curso, ya había tenido 2 clientes y mi cliente de prueba me había hecho un encargo de pago"

Cuando tenía 17 años tuve que tomar una decisión muy drástica: qué profesión me iba a acompañar por el resto de mi vida. Es decir, casi unos 40 años hasta que la jubilación me libere.

Y así fue como decidí ser farmacéutica. Comencé la universidad y fue como si me hubiera apartado de la vida (o de mis emociones) por  6 años que fue lo que duró la carrera que estudié.

Me gradué de farmacéutica y como Dios manda comencé a trabajar, el comienzo de esta nueva etapa fue bueno, puse en práctica todo lo que había estudiado, conocí personas, me enfrenté con nuevos desafíos, me independicé económicamente lo que hizo que pudiera concretar muchas cosas que tenía postergadas, como comprarme un auto e irme a vivir sola.

Pero todo esto que me mantenía encendida se fue apagando. En la farmacia ya casi ni aparecían desafíos y si aparecían ya no eran de mi interés. Los días se comenzaron a volver monótonos y no me motivaba despertarme a la mañana.

Todo lo que me había comprado ya había dejado de ser prioridad en mi vida y comenzó una insatisfacción constante que no había manera de revertir. Sonaba el despertador y no tenía motivación para despegar de la cama y el día se me venía encima cada vez que entraba en la farmacia.

Me sentía presa estando 8 horas de mi vida ahí adentro, viendo la vida pasar, dependiendo de un jefe sin ser libre de decidir qué, cómo y cuánto hacer con mi tiempo.

Hacía 3 años que trabajaba en la farmacia y tenía dos posibles caminos:

  1. Seguir en mi zona cómoda, con un buen sueldo y un trabajo “seguro”, hasta que la jubilación me libere (si es que llegaba y no moría en el camino).
  2. Renunciar y deshacer todo lo que había armado hasta el momento, para reinventarme y por fin elegir con más consciencia la vida que quería vivir.

Y si me estás leyendo acá ya sabrás cuál fue el camino que elegí: renuncié y me reinventé.

Desarmé la casa en donde vivía sola, vendí el auto, renuncié a mi trabajo y así fue como resolví todo lo material (de lo emocional mejor no hablamos). Una vez en cero se podría decir que volví a empezar.

Tenía decidido que iba a concretar algo que ya hacía mucho tiempo venía postergando: un viaje sin pasaje de regreso.

Resuelto todo lo material y emocional contaba con ahorros y tiempo, y así fue como comencé a viajar tratando de gastar poco y buscando respuestas.

Cuando se acercó el momento de comenzar a pensar en hacer dinero se me venían algunas cosas a la cabeza:

  • No quiero tener jefe (quiero disponer de mi tiempo y trabajar para mí).
  • No quiero que un trabajo me ate a un lugar.
  • Quiero hacer algo que me guste y que me de dinero.

Esas cosas locas que se me cruzaban por la cabeza me llevaron a una conclusión: trabajar con el ordenador (no me ataría a ningún sitio) y escribiendo (algo que me gusta mucho).

La solución que se me cruzaba en la cabeza en ese momento era una: escribir unos cuantos best sellers (¿?) y así poder vivir de escribir.

Mientras viajaba conocía personas y estaba abierta a ideas, en mi cabeza seguían rondando estas palabras: escribir, viajar, ordenador, libre, no jefe, disfrutar.

Yo soy una persona práctica y perseverante, se me pone algo en la cabeza y doy todo hasta lograrlo. El problema con esto era que no veía el camino: ¿quién me pagaría por escribir si ni siquiera sabía si escribía bien?

No sabía qué camino tomar, porque de conocerlo, me hubiera embarcado independientemente del resultado.

Pero un día después de tanta búsqueda llegó a mí una palabra mágica : copywriter.

Enseguida me puse a investigar (gracias Google). No sabía ni de la existencia de la palabra copywriter, la búsqueda comenzó de cero. Así fue como comencé a leer y vi un “posible camino” hacia el que yo quería llegar: vivir de escribir.

Leí mucho y llegué a Javi, me inscribí en su newsletter y le escribí preguntándole donde se había formado o si sabía de alguien que forme personas que quieran ser copywriters.

Y la sorpresa llegó a mí en una semana: estaba a punto de lanzar un curso para futuros copywriters. A veces me cuesta creer en el destino, pero acá había algo místico seguro o simplemente los astros se habían alineado.

Cuestión que había algo del más allá (?¿) que me decía que este era el camino, lo dudé (no te voy a mentir), pero me ganó el sí. Como sabemos toda decisión en la vida tiene un costo y eso es lo que nos hace dudar.

En este caso, la inversión que yo contemplaba era en tiempo y dinero, pero la del dinero se volvía a traducir en tiempo ya que era probable que tenga que volver a casa antes de lo previsto si invertía el dinero en el curso.

Yo soy las del “arriesgarse es vivir” y si no nos jugamos por lo que queremos, nunca llegaremos a ningún lado.

En ese momento mi reflexión era: invertir tres meses de mi vida en algo que podía ser el futuro que estaba buscando, automáticamente los tres meses quedaban insignificantes.

Respecto del dinero que debía invertir era lo mismo, con solo pensar cuanto tiempo y dinero había invertido para ser farmacéutica esto quedaba insignificante, sobre todo pensando en que ahora soy mucho más consciente de lo que quiero que cuando tenía 17 años.

De todas maneras Javi dijo que antes de acabar el curso era probable que haya recuperado la inversión, pero a decir verdad NO le creí nada.

Comencé el curso con mucho entusiasmo. Enseguida comencé a disfrutar de los compañeros que conocí y de todo lo que iba aprendiendo.

Pero lo que más me motivó fue el tener que elegir un cliente de práctica eso me hizo conocer la realidad de lo que significaba trabajar de copywriter. Me ayudó a darme cuenta de si estaba entendiendo toda la teoría que Javi nos brindaba y me abrió muchas puertas.

Al mes y medio de comenzar el curso ya había tenido mis dos primeras clientas y mi cliente de práctica ya me había encargado un nuevo trabajo (de pago).

En esa instancia comence a creer a Javi sobre el tema de que recuperaría el dinero que había invertido en el curso. Comencé a ver mi primer dinero ganado a través de la escritura y, como era algo que en algún momento había visto tan lejano, no podía creerlo.

Hoy hace dos meses que terminé el curso y ya tuve varios clientes.

Pero de lo que más disfruto es de poder elegir a qué hora levantarme, desde dónde trabajar, cuánto tiempo le quiero dedicar al trabajo, poder aprovechar tiempos muertos (viajando, esperando en un aeropuerto) para trabajar, de no hacer lo que un jefe me pide pero sobre todo estoy trabajando para mí y eso lo siento.

Hace unos días vi una película en la que un personaje le preguntaba a otro: ¿esta es la vida en la que te quieres quedar?

Y me recordó a mí años atrás cuando decidí irme de la vida en la que estaba  para reinventarme y comenzar a construir la vida que quiero vivir y esto fue parte de eso.

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Me tomo muy en serio todo lo que hago y he trabajado muchísimo para crear este curso junto a una comunidad única que disfruta de sus contenidos. He juntado todo lo que sé y he puesto hasta mi última gota de sudor para que sea espectacular.

Y tienes mi promesa personal de que tanto mi equipo como yo vamos a darlo todo para que salgas del curso sabiendo cómo escribir textos que venden y con tus primeros clientes en cartera. Eso es lo que te prometo.

Si, una vez dentro, crees que no cumplo con alguna de estas promesas o que el valor que recibes es inferior a lo que vas a pagar, solo dímelo. Te devolveré tu dinero y tan solo te preguntaré por qué te vas para mejorar en un futuro.

En esos 28 días tendrás acceso a varios módulos del curso, habrás probado la comunidad, conocido a tu tutor y a tus compañeros. Tienes suficiente poder y visión para decidir si esto es o no para ti.

De verdad, si no estás satisfecho con el curso no tengo ningún interés en quedarme tu dinero. En cuanto pidas la devolución, se hará efectiva en un plazo de una semana sin tener que hacer llamadas a ningún sitio raro, completar formularios imposibles o esperar meses.

La buena noticia es que, tras 4 ediciones, solo hubo 5 devoluciones de más de 200 alumnos. ¡Espero mantener el porcentaje!